Si estás en La Paz no puedes dejar de visitar el Paseo del Prado

Tradicional Carnaval Paceño

Historia del Carnaval Cruceño.
27 enero, 2018
Juayhu unico y vanguardista.
23 mayo, 2018

Carnaval Paceño es un período muy importante en el calendario de tradiciones en el Departamento de La Paz, así como lo es en Bolivia y el mundo. En los últimos años ha recibido el reconocimiento de las autoridades; la atención de la prensa; y el interés de estudiosos e historiadores.

 

Corso Infantil

El carnaval paceño comienza con el Corso Infantil que se festeja el día sábado de Carnaval, en el que niños e infantes acompañados de sus padres desfilan por El Prado, luciendo diversos tipos de disfraces típicos y modernos.

 

 

 

 

Farandula y Entrada del Pepino

La Farándula y entrada de pepinos se realiza día domingo de Carnaval, la misma que empieza su recorrido en la Av. Montes, pasando por la Pérez Velasco y terminado en la Av. Camacho, en cuyo recorrido participan pepinos (personajes bufos) que van bailando en comparsas y haciendo travesuras a su paso por las calles. También participan comparsas con diversos tipos de disfraces como los Chutas o Aljeris, danza carnavalesca que se ejecuta en parejas con atuendos típicos al son de huayños. En este corso prima el juego con agua, espuma, harina y mixtura.

 

 

Jiska Anata

El día lunes se realiza la entrada del Jiska Anata(Entrada Folklórica del Carnaval paceño) que antiguamente era una de las fiestas mas importantes del mundo andino, donde cada tiempo del proceso productivo en el ciclo agrícola aymará estaba bien marcado por un conjunto de ritos y celebraciones festivas.

El Jiska Anata del carnaval paceño consiste en la entrada de conjuntos y danzas folklóricas como los morenos, caporales, tobas, kusillos y saya afroboliviana, cuyo recorrido empieza en la Av. Montes finalizando en Av. Camacho.

 

 

Martes de Challa

El día martes de Carnaval, se procede a la tradicional Challa en todas las zonas de La Paz, tradición andina que consiste en bendecir mediante la ceremonia de la Challa los bienes como casas, vehículos, negocios, etc. De origen Aymara y campesino, esta tradición con la que se paga favores a la madre tierra saltó a la urbe en los años 30 y 40.